LA ASOCIACION ESPAÑOLA DE HEMATOLOGIA Y HEMOTERAPIA (AEHH): 50 AÑOS DE HISTORIA

HISTORIA DE PETHEMA

Autores: J. Estapé, J. M. Ribera, M. A. Sanz y J.J. Ortega, J. Bladé y J. Díaz Mediavilla,

Nacimiento, desarrollo y madurez de PETHEMA (J. Estapé)

En el Servicio de Hematología del Hospital Clinic de Barcelona no se disponía, en el año 1972, como en el resto del país, de protocolos onco-hematológicos. Dominaba la medicina individual, con distintos procedimientos diagnósticos y terapéuticos para enfermos con la misma dolencia. La medicina individual siempre ha tenido grandes partidarios, enamorados del llamado arte médico. Para ellos, cada enfermo es un caso distinto al que aplicar su magisterio (en esto, dichos médicos eran similares a los homeópatas) Pero, en realidad, y en especial en materias como la onco-hematología en las que es imprescindible la investigación clínica, sin protocolos no había progreso posible. Por otra parte, había muchos reacios a aplicar al ser humano metodologías reservadas hasta entonces al laboratorio. Coincidí con Rozman, después de que Georges Mathé me introdujera a fondo en investigación clínica protocolizada en la EORTC. Significó un gran placer profesional  ayudar a crear una estructura semejante en el Servicio de Hematología del Clinic. Entonces dimos un atrevido paso hacia delante, de la Medicina individual, de artesanía a  la protocolización, a la objetivación estadística.

Luego tuve la visión de un grupo cooperativo a  nivel nacional mediante la integración de múltiples hospitales. Una EORTC española. Rozman me puso en contacto con el doctor Antonio Raichs, entonces Presidente de la AEHH, quien aceptó con entusiasmo dicha iniciativa. A partir de aquí viajé semanalmente a Zaragoza, en extenuantes  entrevistas con  Raichs, grande entre los grandes, que solo alcanzaba el máximo de su tremenda agudeza mental y capacidad de trabajo a partir de la medianoche. Entre ambos, construimos en frenéticas sesiones nocturnas PETHEMA.  Recuerdo, por ejemplo, la auténtica sopa de letras que con Antonio fuimos tejiendo hasta que nos salió el nombre de PETHEMA y tantas y tantas anécdotas más.

El 27 de Noviembre de 1973 tuvo lugar la primera asamblea de PETHEMA, en Zaragoza. Propusimos  un protocolo para linfomas no Hodgkin y otro para la leucemia aguda mieloide. La asamblea tuvo sus más y sus menos, puesto que algunos de los distinguidos asistentes se mostraron en contra de la creación de dicho grupo cooperativo. Incluso hubo quien exclamó: “esto nace muerto”. No obstante, y para bien de la Hematología, la próxima Junta Directiva de la AEHH aprobó con entusiasmo y por unanimidad la iniciativa.

Los primeros casos que llegaron a la secretaria de PETHEMA (alojada en el Servicio de Hematología del Clinic) no arrojaban buenos resultados hasta que uno procedente de Sanchez-Fayos proporcionó la primera remisión completa de una LAM registrada.

Era de esperar el subsiguiente y creciente éxito de PETHEMA. Sencillamente, porque estaba en la línea del progreso mundial, de la historia de la Oncohematología. El único mérito consintió en haber sabido navegar en la  dirección adecuada, junto con un gran rigor en la recogida de datos y en otros  detalles que se demostraron de gran importancia.

El primero fue el de estimular la participación de jóvenes y prometedores hematólogos, por aquél entonces prácticamente desconocidos. Muchos jefes de servicio tuvieron la generosidad de delegar en sus jóvenes adjuntos que acudieron entusiasmados a la convocatoria. Así descubrimos grandes valores, hoy en día enraizados en las alturas de la AEHH. El entusiasmo de la savia nueva fue vital para el éxito de PETHEMA.

Una segunda iniciativa exitosa fue la de descentralizar las reuniones. En efecto, estas tenían lugar dos veces por año y enseguida se solicitó de los miembros activos de PETHEMA que fueran asumiendo sucesivamente la organización. De esta manera nos dimos a conocer por toda la geografía nacional, siendo argumento de peso para los jóvenes hematólogos el poder ofrecer la reunión en su ciudad, y en su Servicio. Y para que PETHEMA fuera cada vez más aceptado como un gran grupo de investigación clínica y de educación multidisciplinaria.  Con mucha probabilidad, esta segunda faceta fue la más decisiva para el progreso cooperativo, la cohesión del grupo y la aplicación de los nuevos conocimientos al objetivo básico, los pacientes. La creación, éxito y continuidad del grupo mejoró ostensible y objetivamente la calidad asistencial nacional en el terreno de las hemopatías malignas.

En tercer lugar, las reuniones bi-anuales se establecieron sobre la base de sólidos argumentos democráticos. Las resoluciones se tomaban por mayoría suficiente de los presentes. Ningún protocolo fue jamás aprobado contra el consenso de la asamblea. La fuerza de PETHEMA partió de la solidez de su base. Muchos protocolos fueron presentados una y otra vez hasta alcanzar el consenso después de tres, cuatro y más reuniones

En cuarto lugar, tuvimos el privilegio de contar con extraordinarios responsables de los  diversos ensayos clínicos que se iban aprobando y poniendo en marcha. Hematólogos también jóvenes pero que ya destacaban en terrenos concretos. A ellos cabe reconocerles su calidad científica, la originalidad de los proyectos y su control.   Es de justicia destacar los roles decisivos de Ortega Aramburu en la LAL, de Montserrat en la LLC, de Bladé en el mieloma y de Diaz-Mediavilla en la LAM.

En cuanto a número de casos, fueron incrementándose  (una gran aportación fue la del grupo de Málaga, de Juan Maldonado) con generosidad. Y, lo que es más importante, la calidad de las hojas de recogida de datos fue en aumento, hasta alcanzar niveles excepcionales.

Debemos también mencionar la labor desinteresada y anónima de algunos médicos, no hematólogos y secretarias que colaboraron decisivamente (dentro del Servicio de Oncología Médica del Hospital Clinic de Barcelona) en la recogida de datos, su tediosa inclusión en las bases correspondientes así como su tratamiento estadístico.

Esta primera etapa de PETHEMA se prolongó durante 20 años. Es de justicia destacar, aparte de otras cualidades señaladas, la de la continuidad en el esfuerzo. PETHEMA fue de los primeros proyectos en descartar para siempre el pretendido e insoluble individualismo español.

Funcionamiento de PETHEMA (Josep-Maria Ribera)

Productividad cientifica de PETHEMA

En todo grupo cooperativo, y más con la trayectoria histórica de PETHEMA, es preciso conocer y analizar su productividad científica. El análisis podría efectuarse con criterios muy amplios, incluyendo las comunicaciones orales, ponencias en congresos y otros eventos médicos, pero sin duda lo que da la medida de la potencia de un grupo científico son las comunicaciones publicadas en revistas biomédicas, especialmente las que están incluidas en las bases de datos bibliométricas, lo que garantiza su accesibilidad. Por otra parte, es bien conocido que no todas las comunicaciones escritas tienen igual valor científico, y son los artículos originales las publicaciones que tienen un mayor impacto, ya que reflejan con total claridad la potencia científica de todo grupo cooperativo. Por ello, para el presente análisis se han tenido en cuenta únicamente los artículos originales elaborados a partir de protocolos y registros del grupo PETHEMA y publicados en revistas biomédicas accesibles a través de PubMed. Se han excluido los artículos editoriales y de revisión porque no siempre reflejan la pertenencia científica a un grupo sino más bien reflejan los méritos de los autores individualmente considerados. También se han excluido los artículos, originales o no, publicados en suplementos de revistas biomédicas. La estrategia del análisis se ha efectuado mediante una búsqueda por autores en PubMed hasta el año 2008, incluyendo los responsables y colaboradores cada una de las áreas de trabajo de PETHEMA a lo largo de su historia.  Se ha recogido y tabulado el factor de impacto de las revistas en que se ha publicado cada artículo (según el listado del Journal Citation Reports de 2007) y se ha evaluado la situación de cada una de las revistas en el listado de su especialidad, considerando por separado las revistas incluidas en el primer cuartil de las del resto.

Con los criterios anteriormente expuestos, la primera publicación original de PETHEMA se efectuó en 1981. Hasta el año 2008 se han publicado 95 artículos originales. Las dos revistas en las que se han publicado más artículos originales de PETHEMA son Blood y Haematologica, con 16 artículos cada una, seguidas de Journal of Clinical Oncology y Leukemia, ambas con 9 artículos.

En la figura 1 se observa la evolución del factor de impacto de las revistas en que se publicaron los artículos. Destaca que el factor de impacto del grupo PETHEMA se ha consolidado en la última década, mientras que en los años anteriores el impacto se debía a la publicación de algún artículo aislado en revistas de prestigio. Llama asimismo la atención el progresivo incremento del factor de impacto con los años, que es especialmente remarcable en el último cuatrienio. En la figura 2 se aprecia la distribución de los artículos publicados por el grupo PETHEMA desde 1981, con referencia al cuartil que ocupan las revistas dentro de su especialidad. Llama poderosamente la atención que las revistas en las que se han publicado los artículos en la última década pertenecen mayoritariamente al primer cuartil de cada una de sus especialidades, lo que refleja de forma indirecta su calidad.

Del análisis de las áreas de trabajo de PETHEMA que han generado publicaciones destacan las gammapatías monoclonales, las leucemias agudas (en especial la promielocítica y la linfoblástica) y la patología infecciosa. Con respecto a la primera de las áreas de trabajo, es de destacar la potenciación de la actividad científica desde la constitución del Grupo Español de Mieloma, que integra investigadores de los grupos cooperativos PETHEMA, GELTAMO y GETH. Ello puede representar un modelo de funcionamiento para otras grandes áreas de trabajo en oncohematología, donde todavía existe un fraccionamiento de los grupos de trabajo que resta potencia y visibilidad a su labor investigadora.

 

Figura 1. Distribución por años del factor de impacto de las revistas en que se han publicado los artículos originales del grupo PETHEMA